
Hay recetas que se quedan para siempre. De esas fáciles, ricas y prácticas, que resolvés con pocos ingredientes y siempre quedan bien.
Estas crackers de semillas son una de esas recetas. Son crocantes, simples de hacer y perfectas para acompañar una picada, untar algo rico, sumar a una ensalada o tener listas para la merienda.
Además, están hechas con ingredientes que muchas veces ya tenemos en casa: harina integral, avena, semillas y un poco de aceite de oliva.
¿Por qué nos gustan tanto?
Porque tienen esa mezcla perfecta entre sabor, textura y practicidad.
La harina integral les da más cuerpo y un sabor suave. La avena aporta textura y las semillas hacen toda la diferencia: suman crocante, sabor y ese toque especial que las vuelve irresistibles.
Podés usar el mix de semillas que más te guste: chía, lino, sésamo, girasol, zapallo o una mezcla de varias.
Y lo mejor: se hacen en pocos minutos.
Ingredientes
- 1 taza de harina integral
- 1/2 taza de avena laminada
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 6 cucharadas de mix de semillas
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal a gusto
- Un chorrito de agua
Paso a paso
En un bowl, mezclá la harina integral, la avena, el polvo para hornear, las semillas y una pizca de sal.
Agregá el aceite de oliva y, de a poco, un chorrito de agua hasta formar una masa. No tiene que quedar pegajosa, pero sí fácil de unir.
Cuando la masa esté pronta, estirala bien finita entre dos papeles manteca. Cuanto más fina quede, más crocantes van a quedar las crackers.
Cortalas como más te guste: en cuadrados, rectángulos o incluso irregulares.
Llevalas al horno precalentado a 180° durante 20 a 25 minutos, hasta que estén doradas y crocantes.
Un tip extra
Si querés darles más sabor, podés agregarle a la mezcla un poco de romero, orégano, pimienta o queso rallado.
También quedan buenísimas acompañadas con hummus, queso crema, palta o algún dip casero.
Para guardar y repetir
Una vez frías, guardalas en un frasco o recipiente hermético. Se mantienen crocantes por varios días y son perfectas para tener siempre a mano.
